No permitas que un fraude informático o un robo acabe con tus ahorros. En Abogados de Antioquia obligamos a las entidades financieras a responder.
Sin costo inicial de revisión de caso.
Experiencia litigando contra:
Casos reales de clientes en Antioquia.
"Tras recibir un mensaje de texto que me llevó a un enlace fraudulento, ingresaron a mis cuentas del banco. Me sentí desesperada, pero acudí a Abogados de Antioquia y en menos de un mes, recuperaron mi dinero. Estoy eternamente agradecida por su eficacia y dedicación."
"Una llamada supuestamente del banco me hizo caer en una estafa usando información privilegiada. En poco tiempo, mis cuentas fueron vaciadas. Gracias a Abogados de Antioquia recuperé no solo mis ahorros, sino también mi tranquilidad. Su apoyo fue invaluable."
"Un hombre que parecía un buen samaritano se ofreció a ayudarme en el cajero. Lamentablemente, era un delincuente que clonó mi tarjeta y vació mi cuenta. Los abogados de Antioquia actuaron rápidamente y lograron revertir el daño. Sin su ayuda, habría sido imposible recuperar mi dinero."
"He visto cómo familias enteras pierden su tranquilidad por la negligencia de los sistemas de seguridad bancarios. Mi misión no es solo legal, es personal: que no se aprovechen de ti."
El banco tiene un equipo de abogados. Tú necesitas a alguien mejor.
Si te robaron mediante enlaces falsos, suplantación de identidad o hackeo de cuentas.
Movimientos de dinero que tú nunca autorizaste. La carga de la prueba es del banco.
Actuamos con velocidad jurídica para congelar procesos y exigir la devolución.
La denuncia penal es ESENCIAL para el éxito de tu caso.
Sin denuncia, las probabilidades de éxito se reducen drásticamente. Los bancos saben que sin una denuncia formal, tienen carta blanca para negarte la devolución.
Si viste transacciones en tu cuenta que no autorizaste, el tiempo es vital. Los bancos suelen usar cualquier error en tu denuncia para negar la devolución de tu dinero. Sigue estos pasos exactos para protegerte:
Comunícate con tu banco para bloquear tus tarjetas, claves y usuarios. Al hacer el reporte de fraude, exige que te den el número de radicado de tu queja. Anota la fecha, la hora y el nombre del asesor que te atendió.
Antes de ir a la Fiscalía, reúne todo lo que demuestre que el dinero salió sin tu permiso:
Puedes hacerlo de forma virtual a través del sistema ¡A Denunciar! (de la Policía y la Fiscalía) o presencialmente en una URI.
Al momento de redactar los hechos, es fundamental que exijas
que el delito se tipifique como:
"Hurto por medios informáticos y semejantes"
No dejes que lo clasifiquen como "Estafa" o "Hurto simple". Los seguros antifraude de las entidades financieras exigen esta tipificación exacta sobre delitos informáticos para responder y devolver el dinero. Si queda mal clasificado, el banco tendrá la excusa perfecta para negar tu reclamación.
Una vez tengas el documento oficial de la Fiscalía con el número de noticia criminal (SPOA), envíalo inmediatamente a tu banco adjunto a un derecho de petición, exigiendo la devolución de tu dinero y la activación de sus pólizas de seguridad.
Los bancos siempre intentarán alegar la "culpa exclusiva de la víctima" para no pagar. Sin embargo, como usuarios del sistema financiero, no estamos obligados a ser expertos en ciberseguridad.
Si los sistemas de alerta temprana del banco fallaron o si la plataforma permitió transacciones inusuales que rompían tu perfil transaccional sin bloquearlas, la responsabilidad recae sobre la entidad financiera por no garantizar la seguridad de tu dinero.
Los bancos cuentan con que te rindas después del primer rechazo. ¡No lo hagas!
Agenda una revisión gratuita de tu caso con nosotrosFraude bancario electrónico · Colombia
La carta con la que las entidades financieras niegan la devolución del dinero contraviene una prohibición expresa de la Superintendencia Financiera. Y aun así, la mayoría de las víctimas nunca demanda.
RESPUESTA TIPO DE LA ENTIDAD FINANCIERA
«Las transacciones fueron realizadas con su usuario, primera clave y clave dinámica, información personal e intransferible que se encuentra bajo su custodia. Por lo anterior, no procede la devolución solicitada.»
Su carta de negativa no hace tránsito a cosa juzgada, no es un dictamen pericial y no está sometida a ningún control de imparcialidad. Es la decisión de un interesado sobre su propio bolsillo, redactada con el tono de una sentencia para que usted concluya que no hay nada que hacer.
La Superintendencia Financiera ya calificó esa conducta. Exigirle a la víctima que demuestre cómo fue vulnerado un sistema al que nunca tuvo acceso técnico es, literalmente, el supuesto prohibido. Numeral 6.2.4, Parte I, Título III, Capítulo I, Circular Básica Jurídica (Circular Externa 006 de 2025, vigente desde el 26 de junio de 2025).
Los artículos 3 y 7 de la Ley 1328 de 2009 obligan al banco a informar de forma cierta, suficiente y comprensible. Ese deber no se suspende cuando la información juega en su contra. La negativa omite, siempre, lo siguiente:
La clave correcta no prueba quién la digitó. Los artículos 16 y 17 de la Ley 527 de 1999 regulan la atribución de un mensaje de datos a su iniciador: validar unas credenciales no acredita que el titular las usó ni que consintió la operación.
La autenticación invocada suele no ser «fuerte». La Circular define los mecanismos fuertes de autenticación mediante una lista cerrada, y todos exigen dos factores. Una clave dinámica aislada no encaja en esa definición. Numeral 2.2.6.
Y hay cláusulas que el banco no puede oponerle. Son abusivas las que invierten la carga de la prueba, las que le imponen asumir toda la responsabilidad por operaciones hechas con la clave asignada y las que eximen a la entidad por transferencias a terceros no autorizados. Numerales 6.1.2, 6.1.1.5 y 6.1.4.6.
Un porcentaje muy alto de las víctimas de fraude bancario en Colombia nunca reclama judicialmente. No porque carezcan de razón, sino porque la carta cumplió su función: instalar la culpa.
Cada reclamación que no se presenta se convierte en una pérdida trasladada íntegramente al consumidor. Un sistema donde la entidad decide sobre su propia responsabilidad, lo comunica con autoridad aparente y no enfrenta consecuencias cuando se equivoca, no tiene ningún incentivo para mejorar sus controles de seguridad.
La víctima que no demanda no solo pierde su dinero: financia la próxima falla del sistema.
La negativa no es el final del camino. Es prueba documental de que la entidad resolvió el caso sin acreditar que sus propios sistemas no fallaron.
Si el afectado es una empresa, la vía también está abierta: las personas jurídicas son consumidores financieros cuando actúan como destinatarias finales del servicio, según lo abordó la Corte Suprema de Justicia en la sentencia SC1757-2025.
Evaluación gratuita de su caso. Abogados de Antioquia — El Retiro, Oriente Antioqueño, con atención en todo el país.
Escribir por WhatsAppCuando un banco te niega la devolución de tu dinero tras un fraude, es muy común que en su carta de respuesta usen términos técnicos en inglés para justificar que la culpa fue tuya por "entregar tus datos".
Los ciberdelincuentes utilizan tácticas de ingeniería social cada vez más sofisticadas. Entender exactamente cómo te robaron la información es el primer paso para desarmar los argumentos del banco y preparar tu defensa. Aquí te explicamos las tres modalidades más comunes en Colombia:
Es la técnica más antigua y común. Los delincuentes te envían un correo electrónico que visualmente es idéntico al de tu banco o a una entidad oficial (como la DIAN o la Fiscalía).
El correo suele tener un tono de urgencia: "Tu cuenta ha sido bloqueada", "Tienes un embargo preventivo" o "Actualiza tus datos para evitar multas". Incluyen un enlace que te lleva a una página web falsa, idéntica a la original, donde tú mismo ingresas tu usuario y contraseña.
El gancho: La suplantación visual de logos y correos que parecen oficiales.
Aquí el ataque es telefónico. Un estafador te llama haciéndose pasar por un asesor de seguridad y prevención de fraudes de tu banco.
Te dicen que han detectado compras sospechosas en tu tarjeta de crédito y que necesitan bloquearlas de inmediato. Para "ayudarte", te piden que confirmes tu identidad dictándoles los códigos de seguridad que te acaban de llegar al celular, o te guían paso a paso para que entres a tu aplicación y hagas transferencias a supuestas "cuentas seguras".
El gancho: El pánico de perder tu dinero y la supuesta ayuda inmediata del "asesor" telefónico.
Es una variante del phishing, pero llega directamente a tu celular a través de un mensaje de texto (SMS) o, cada vez más frecuente, por WhatsApp.
Recibes un mensaje corto con un enlace malicioso. Los textos típicos son: "Tu paquete está retenido en la aduana, paga aquí", "Aviso de cobro prejurídico" o "Ganaste un premio, reclama tu dinero". Al hacer clic, descargas sin saberlo un programa espía en tu celular o te llevan a un formulario falso.
El gancho: La curiosidad o el miedo ante un mensaje que llega a tu número personal.
Además del phishing, vishing y smishing, existen otras formas de ataque a tus productos financieros. Conocerlas es clave para defender tus derechos frente al banco.
No necesitas perder tu tarjeta física para que vacíen tu cuenta. A través del "Carding" o la clonación de la tarjeta, los delincuentes obtienen los números de tu tarjeta, fecha de vencimiento y código de seguridad (CVV) para realizar compras masivas por internet o retirar tus fondos.
Los métodos varían: desde un datáfono adulterado en un comercio que copia la banda el Chip, hasta compras en bases de datos ilegales. De un momento a otro, empiezas a ver cobros de videojuegos, tiquetes aéreos o compras en el extranjero que tú nunca realizaste, y que se procesan a una velocidad alarmante.
Tu defensa legal:
El banco intentará culparte alegando que tú entregaste los datos. Sin embargo, su sistema debió alertar una ruptura de tu perfil transaccional. Si haces compras inusuales, de madrugada o en comercios internacionales atípicos para ti, la plataforma financiera está en la obligación técnica de bloquear la transacción. Esa falla de seguridad es responsabilidad de ellos, no tuya.
En este ciberataque, los delincuentes instalan software malicioso (malware) para tomar el control absoluto de tu dispositivo. Literalmente, ven lo que tú ves, controlan tu pantalla y acceden a tus aplicaciones bancarias de forma remota.
Ocurre tras descargar una aplicación fraudulenta o hacer clic en un enlace infectado. Tu pantalla puede congelarse o ponerse negra de forma repentina. Mientras tanto, el delincuente navega por tu banco, intercepta los códigos de verificación (SMS) que te llegan y aprueba el robo en tiempo real.
Tu defensa legal:
El banco no puede excusarse diciendo que "la transferencia se hizo desde tu teléfono". Las aplicaciones bancarias tienen la obligación técnica de implementar mecanismos antifraude que detecten software de acceso remoto o alteración del sistema operativo. Si el canal digital del banco no detectó esta invasión y permitió el saqueo, incurrieron en una grave vulnerabilidad de seguridad.
El hurto físico de tu tarjeta de crédito o débito —ya sea mediante un atraco, "cosquilleo", cambiazo en el cajero o extravío— es una carrera contra el tiempo. En cuestión de minutos, los delincuentes intentan exprimir todo tu cupo disponible antes de que logres reportar el incidente.
Aprovechando la tecnología de pago sin contacto (Contactless), los ladrones realizan múltiples compras rápidas en comercios que no exigen tu clave. En casos de cambiazo, obtienen tu PIN y ejecutan avances en efectivo o compras de alto valor de forma compulsiva y acelerada.
Tu defensa legal:
El banco rechazará tu reclamo alegando que se usó el "plástico original" o el PIN correcto. Sin embargo, están obligados a tener sistemas de monitoreo de riesgos. Si el delincuente realiza un pico abrupto de compras (ráfagas transaccionales) o movimientos que rompen totalmente tu comportamiento y perfil de consumo, el sistema antifraude debió bloquear el producto. La omisión de este deber de seguridad responsabiliza a la entidad financiera.
Y eso no los exime de proteger nuestro Dinero. Es su Obligación estar preparados ante los nuevos desafíos de la era Digital.
No aceptes un "no" como respuesta definitiva. La ley colombiana protege a los consumidores financieros.
Cuéntanos tu caso y evaluemos las opciones legales para recuperar tu dinero